LO PODEMOS HACER



La relación familia-escuela es muy importante para el seguimiento del alumno e hijo, respectivamente, y para que estos perciban que en cierto modo hay una continuidad en su educación. 

Para ello se hace necesario que sea una relación de comunicación fluida y constante, con diversos recursos o actividades para que pueda llevarse a cabo. La relación colaborativa que debe existir entre la familia y el centro educativo en el que cursan estudios los hijos, es un hecho hoy en día indiscutible en la comunidad científica y en la sociedad. 

Se percibe una mayor sensibilidad, por parte de los padres y de la escuela, para motivar a los alumnos en su desarrollo psicoevolutivo y cognitivo, para colaborar a la hora de resolver problemas de comportamientos, fracaso escolar, adicción a internet y redes sociales, problemas alimentarios, de integración social, etc. 

A su vez, los padres tienen que confiar en la formación de los educadores escolares, y estos abordarán el desarrollo integral del niño en colaboración con los padres. El docente conoce bien las necesidades del niño: fisiológicas, de relación y socialización, de afecto, de autonomía, de movimiento y de reposo, de juego, de expresión, de observación, descubrimiento y conocimiento, de seguridad y de creación. 

El objetivo de la buena relación entre la escuela y la familia es lograr que el niño se integre en otro ámbito social, con estabilidad emocional y que establezca un vínculo afectivo adecuado. El reto de la educación es el acercamiento de las familias y los centros educativos para trabajar en un proyecto educativo común orientado a una formación integral de los estudiantes.

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